nav-left cat-right
cat-right

Calefacción con Calderas Murales

La pieza central de un sistema de calefacción a gas es la caldera. En ella se quema el gas utilizándose el calor desprendido para calentar el agua que circulará por los radiadores de toda la casa, así como por las conducciones de agua corriente. Las calderas de gas, de tipo mural, se clasifican según sus prestaciones en:

- Calderas de calefacción, destinadas únicamente a alimentar los radiadores.

- Calderas mixtas, destinadas tanto a calefacción, como a la producción de agua caliente. Una limitación de este tipo de calderas es que cuantos más grifos se abran simultáneamente usando agua caliente, menor será el caudal total disponible.

- Calderas mixtas por acumulación
. Al igual que las mixtas permiten utilizar la calefacción y la producción de agua caliente de forma simultánea, pero incorporan un depósito de agua de forma que nunca nos encontremos con limitaciones a la hora de usar agua caliente al mismo tiempo que se tenga conectada la calefacción a gas.

Las calderas pueden ser de tiro natural (atmosférica), o de tiro forzado. En las primeras los gases se expulsan a través de una chimenea a la que se debe garantizar el tiro para evitar que los gases se acumulen en la vivienda. Las segundas, las calderas de tiro forzado, utilizan un ventilador para expulsar los gases al exterior. Dentro de la categoría de calderas de gas de tiro forzado, podemos encontrarlas completamente estancas, que son las que ofrecen la mayor seguridad en el hogar pues se aisla completamente la vivienda de los productos de la combustión. La entrada y salida de aire se fuerza mediante ventiladores a través de los conductos apropiados.

caldera_mural

caldera_mural


Sitio desarrollado por © Endpoint